Crónica del primer encuentro de El Bar de Freud. Debate Queer

El Bar de Freud  English version

La idea

El pasado 10 de mayo, en el subsuelo del Nuevo Bar Rodó, se llevó a cabo por primera vez en nuestro medio El Bar de Freud, una iniciativa relativamente reciente de la IPA cuyos orígenes se remontan a la propuesta de David Clinton, analista de la Sociedad Psicoanalítica de Suecia, para la extensión del psicoanálisis. Su idea prendió en un inicio en otros países europeos, aunque luego fue reproducida también en Toronto y Guadalajara, por parte de las sociedades psicoanalíticas locales.

La propuesta es la de crear un ambiente informal y amigable a jóvenes y estudiantes, donde tengan la oportunidad de encontrarse con analistas y conocer la perspectiva psicoanalítica acerca de temas que sean de su interés. Desde quienes idearon el dispositivo se recomienda utilizar un lenguaje sencillo, en lo posible desprovisto de excesiva terminología psicoanalítica. En suma, todo un desafío en lo que respecta a las iniciativas de extensión y la organización de actividades orientadas hacia afuera de la institución.

El tema

Naturalmente, en cada ciudad la actividad tomó un cariz diferente. Fue realizada en librerías, bares y cafeterías, abordando temáticas tan diversas como el hockey, el insomnio, los sueños, el vínculo del psicoanálisis con el arte, y más.

De manera que, cuando nos propusimos replicar la experiencia a nivel local, sentimos una gran libertad, pero también un gran compromiso, en la elección de un tema y un contexto adecuados.

La propuesta fue recorrer un camino inverso al que habitualmente transitamos: tomar un tema que resuene en los pasillos de la universidad, que genere debate actualmente.  Porque es además un tema en pleno debate, es un tema abierto, un tema vivo, y sobre todo, un tema que nos obligue, por así decir, a movernos hasta los márgenes de nuestra disciplina, de su cuerpo teórico y de saberes. Y fue con todas estas consideraciones en mente que surgió la idea de abordar el fenómeno de los estudios Queer (Queer studies).

Claramente, en tanto movimiento político originado en la lucha de minorías por una reformulación de su lugar en el imaginario y simbólico de nuestro entramado social, los estudios Queer plantean temas que nos desafían, explicita e implícitamente, en nuestro saber.

El lugar

El Bar Rodó se encuentra en el corazón de la zona de bares y restaurantes frecuentados por gran parte del público universitario. Si nos proponíamos acercar el psicoanálisis a los jóvenes, este establecimiento nos daba la posibilidad de hacerlo. ¿Pero por qué un bar, y no una librería, o un centro cultural?

Pensamos en el lugar del bar, en tanto lugar histórica y culturalmente relacionado a la circulación libre de saberes, de encuentro y discusión abierta, donde pueda generarse un diálogo de iguales, en tertulia.

La dinámica

Elegimos evitar una dinámica expositiva, es decir, presentar una temática a través de un disertante, que por así decir “supiera del tema”. En su lugar, utilizamos como recurso una serie de disparadores: lecturas de fragmentos de “Testo Yonqui” de Paul B. Preciado, una carta de Freud, fragmentos de entrevistas a la Dra. Michelle Suárez Bértola, abogada activista del colectivo Ovejas Negras, música “A mi manera” del grupo uruguayo Buenos Muchachos, entre otros.

A partir de allí, se dio lugar a la discusión: el micrófono comenzó a circular entre las mesas, generándose una combinatoria heterogénea de puntos de vista, opiniones, preguntas, formuladas por estudiantes, psicoanalistas, y personas provenientes de otras disciplinas. Todos tuvimos la oportunidad de escucharnos. Estudiantes y analistas por igual. Entre colegas, nos sorprendimos gratamente por la posibilidad de intercambiar en un formato externo al circuito de jornadas y actividades científicas, muchas veces restringidas en convocatoria y puntos de vista. En tanto que el público más joven, valoró positivamente y con entusiasmo el haber sido bien recibidos, el poder encontrarse con analistas en un contexto diferente al que desde el imaginario social se nos ubica. Recibimos puntos de vista críticos que aceptamos y abordamos sin generar una lógica confrontativa. Planteamos preguntas que pensamos que podrían aportar, enriquecer la comprensión de la temática. Pudieron escucharnos, pensando psicoanalíticamente.

De quienes se acercaron a la actividad, pudieron entrar unas ciento cincuenta personas, en su gran mayoría estudiantes jóvenes. Afuera, quedaron alrededor de cincuenta, con ganas de entrar, preguntando acerca de la próxima fecha del bar.

Coordinaron: Fernanda Bertúa, Natalia Mirza, Matías Nagy
 
Grupo de Trabajo "El Bar de Freud": Fernanda Bertúa, Santiago Fernández, Guillermo Labraga, Ximena Malmierca, Natalia Mirza, Matías Nagy, Leonor Oncina, Oscar Ouvigna, Cecilia Romero.